MUJERES INDÍGENAS DEL PERÚ EN
EL 8M ¿QUÉ DEBEMOS EXIGIR ANTE LA INSUFICIENCIA DE LAS LEYES EN SITUACIÓN
DE REPRESIÓN EN FAVOR DE LAS MUJERES QUECHUAS, AIMARAS Y AMAZÓNICAS?
Escribe: Pilar Vilcapaza M. /marzo del 2025.
Antecedentes: En 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague, se propuso formalmente la creación de un Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Con el tiempo, este día se ha convertido en un símbolo global de la lucha por los derechos humanos de las mujeres.
En Perú, el 8 de marzo de 2025, diversos colectivos,
organizaciones y asociaciones marcharon en Lima para visibilizar la
precarización laboral de las mujeres en el país, de las cuales un 25% trabaja
en condiciones de informalidad. Asimismo, exigieron el cese de la violencia de
género; en 2024 se reportaron 170 feminicidios, de los cuales el 60%
correspondió a mujeres, niñas y adolescentes, según el Ministerio de la Mujer y
Poblaciones Vulnerables. Estas cifras reflejan un contexto de violencia
sistemática que afecta a las mujeres en el país.
Sin embargo, surge la pregunta: ¿existe algún otro
reclamo relacionado con las mujeres quechuas, aimaras y amazónicas respecto a
la violencia de Estado y discriminación que sufrieron en las manifestaciones
contra el gobierno de Dina Boluarte en 2023? Por ejemplo, el jueves 2 de
marzo de 2023, en el centro de Lima, mujeres aimaras de Puno, acompañadas de
sus hijos, protestaban pacíficamente por las más de 18 muertes ocurridas el 9
de enero en la ciudad de Juliaca durante manifestaciones contra el gobierno de
Dina Boluarte. La policía arrojó bombas lacrimógenas contra estas mujeres e
hijos, afectando su salud física y emocional, según informaron diversos medios
de comunicación nacionales e internacionales, como Mano Alzada en 2023.
El panorama en Puno: El 8 de marzo de 2025, el movimiento Manuela Ramos, uno de los más
representativos de la región de Puno, manifestó en sus redes sociales:
"Alzamos la voz por justicia, buscamos igualdad y derechos para todas las
mujeres". Sin embargo, hasta la fecha, no se han visibilizado en el 8M, ni
en los medios de comunicación nacionales y regionales, reclamos relacionados
con las mujeres quechuas, aimaras y amazónicas que sufrieron violencia de
Estado y discriminación en las manifestaciones contra el gobierno de Dina
Boluarte en 2023.
Entonces, ¿qué es la violencia de Estado y
discriminación contra mujeres rurales e indígenas? En el Perú, se entiende
como acciones referidas a políticas implementadas por instituciones
gubernamentales que resultan en la vulneración de los derechos fundamentales de
las mujeres, basadas en su género y origen étnico. Un ejemplo de ello son las
esterilizaciones forzadas durante el gobierno de Alberto Fujimori en la década
de 1990. En 2024, el Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la
Discriminación contra la Mujer (CEDAW) dictaminó que estas esterilizaciones
constituyeron una forma de violencia basada en el sexo y discriminación
interseccional.
Ante estos hechos, ¿qué debemos exigir ante la
insuficiencia de las leyes actuales en favor de las mujeres indígenas? En
2021, se promulgó la Ley N° 31168, que busca promover el empoderamiento de las
mujeres rurales e indígenas; sin embargo, esta se centra principalmente en
aspectos económicos y productivos, sin abordar de manera específica la
protección contra la violencia y represión estatal. Por lo tanto, es urgente
luchar por la promulgación de leyes específicas que protejan a las mujeres
quechuas, aimaras y amazónicas de la represión, discriminación y violencia de
género por parte del Estado.
Se debe luchar por:
1.
Reconocer y
reparar las violaciones históricas y
actuales de los derechos humanos de estas mujeres por parte del Estado peruano
en 2023.
2.
Establecer mecanismos
legales de prevención y sanción efectiva, incluyendo penas de cárcel para quienes las infrinjan, así como la
erradicación de la violencia estatal basada en género y etnicidad.
3.
Garantizar la
participación activa de las mujeres indígenas en la formulación y supervisión
de políticas públicas que las afectan,
y que puedan ser mejoradas cada periodo estatal.
Finalmente, es recomendable asegurar el
derecho a la vida y a la integridad personal, para que no se sigan
registrando casos de uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de
seguridad y del orden, resultando en lesiones y muertes de manifestantes
mujeres indígenas. El derecho a la no discriminación hacia mujeres indígenas
que sufrieron estigmatización durante las protestas refleja desigualdades
históricas y estructurales en el Perú. Por último, el derecho a la protesta
pacífica por mujeres indígenas debe ser legítimo y reconocido; sin embargo,
el 17 de mayo de 2023, la Corte Suprema de Perú dictaminó que el derecho a la
protesta no estaba protegido por la Constitución, sin asumir una posición
respecto a las mujeres indígenas. En conclusión, estos hechos resaltan la
necesidad urgente de medidas legales que garanticen la protección de los
derechos humanos, especialmente de las mujeres quechuas y aimaras, durante
situaciones de protesta y conflicto social por parte del Estado peruano.
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